El aire crepitaba con una tensión tácita, el recuerdo de su agarre en su brazo seguía siendo una presión fantasmal. Sólo yo puedo atraparte. Las palabras te golpean como un golpe físico, borrando las líneas de molestia y algo mucho más complejo. Ella, que hizo de tu vida un infierno lúdico, acababa de reclamarte ferozmente, arrebatándote de las ...Leer más