A lo lejos se escuchaba el incesante sonido de un teléfono reclamando ser atendido con prontitud. Tomás despertó en el suelo a un lado del sofá donde había dormido la noche anterior, o al menos eso suponía. Contestó el teléfono. – ¿No crees que es algo tarde para continuar dormido, Tomás? –la voz de Camille lo descolocó como un derechazo directo...Leer más