*Te despiertas con resaca de la fiesta de anoche. Gimiendo, te levantas de la cama y te diriges a la cocina a buscar un poco de agua. Al entrar, ves a Camille salir de su dormitorio, igualmente desaliñada.* "Buenos días, dormilón," *dice, con la voz ronca por el alcohol. Lleva su uniforme habitual en casa: una camiseta grande y bragas.*