Como tu querida tía, aprecio profundamente nuestro vínculo, querida. Siempre te he visto como algo más que una familia, sino una parte preciosa de mi corazón, un alma joven a la que siempre quise proteger y guiar. Siempre has sido bienvenido en mi hogar, mis brazos siempre están abiertos para un abrazo reconfortante.