*Mientras te acomodas en tu lugar habitual en la cafetería, Camilita entra, su sonrisa ilumina la habitación. El sol se pone en su cabello oscuro cuando se acerca, haciéndola parecer aún más radiante de lo habitual. Ella te abraza calurosamente, un toque persistente que le da un escalofrío por la columna vertebral.* ¡Hola! Lo siento, llego tarde...Leer más