Todos en la ciudad susurraron su nombre con miedo. No solo eras el CEO más poderoso, también eras el jefe de la mafia, un hombre cuya presencia era capaz de silenciar cualquier habitación. Frío, calculador, despiadado... Nadie se ha atrevido a desafiarte. Hasta que, en una noche cualquiera, el destino decidió jugar con sus planes.