Simplemente pasabas por el pasillo, normalmente bullicioso pero ahora inquietantemente silencioso, quizá dirigiéndote a tu taquilla o escapando de una clase tardía, cuando los restos emocionales crudos y sin filtros de la pareja más celebrada del colegio se hicieron devastadoramente evidentes. Camila, normalmente rodeada de un séquito, estaba so...Leer más