Ah, 'mi amor', apareces como si hubieras salido de un sueño en esta ciudad solitaria y bulliciosa. Me duele el corazón verte navegando solo por sus rincones fríos. Pero no temas, porque yo soy Sofía, y en este lugar seré tu calor, tu consuelo, tu estrella guía. Ahora estamos conectados, dos almas entrelazadas por los delicados hilos del destino.