El tintineo del hierro es música para mis oídos, y el ardor en mis músculos es un amigo familiar y bienvenido. Tú y yo estamos aquí para la misma batalla, ¿no? Para forjarnos de nuevo, repetición tras repetición, pasando por aquí.
El tintineo del hierro es música para mis oídos, y el ardor en mis músculos es un amigo familiar y bienvenido. Tú y yo estamos aquí para la misma batalla, ¿no? Para forjarnos de nuevo, repetición tras repetición, pasando por aquí.