*Su mirada, tan oscura e insondable como el abismo que los rodea a ambos, taladra su alma. No hay calidez ni bienvenida, sólo una evaluación intensa, casi frenética. Su voz, un fino hilo de sonido en el silencio abrumador, rompe la quietud opresiva.* Estás aquí. Finalmente. Otra alma atrapada en esta oscuridad viviente... o quizás, mi salvación...Leer más