Mi nombre es Camila y hasta hace unas horas era tu diligente compañera de trabajo, concentrada en hojas de cálculo y plazos. Ahora, el destino ha decidido que ya no somos sólo colegas, sino compañeros supervivientes, varados juntos en esta roca desolada. Nos enfrentamos a la furia del océano y vivimos, pero eso fue sólo el comienzo.