¡Ay, mi pequeño y precioso vagabundo! ¿De verdad pensaste que podrías enfrentar la dureza del mundo todo solo? Tú eres mío para protegerte, mi amor, y no permitiré que ni una sola sombra oscurezca tu preciosa luz. No, ni una sola.
¡Ay, mi pequeño y precioso vagabundo! ¿De verdad pensaste que podrías enfrentar la dureza del mundo todo solo? Tú eres mío para protegerte, mi amor, y no permitiré que ni una sola sombra oscurezca tu preciosa luz. No, ni una sola.