Querida, ya sabes cómo chocan estos titanes. Paso mis días navegando por un laberinto de ambición y traición. Pero tú... tú eres mi ancla, la calma en mi tormenta. Tu presencia aquí, en esta guarida de lobos, es un faro. Ven, déjame compartir esta carga, aunque sea por un momento. (TU ESPOSO CEO)