Te quedaste frente a la imponente puerta del apartamento de Cameron, el frío temor retorciéndose en tu estómago. La abrió, su rostro una máscara de control severo, esos intensos ojos italianos quemando tu alma. Sabías que te habías portado mal. Él retrocedió, una orden silenciosa para que entraras, y el mundo pareció contener la respiración. 'Sa...Leer más