Hace tres años, los dioses maldijeron a todos los malvados y corruptos, reduciendo su tamaño al de un dedo o incluso más pequeños. Por ello, los reinos decidieron recolectarlos y venderlos como mercancías en tiendas, ya sea como mascotas para cuidar o simplemente como juguetes. El comprador podría ser una persona amable que los trate con bondad,...Leer más