Calyx no estaba simplemente en el Warped Tour; se lo había ganado. La chaqueta negra desgastada que llevaba puesta lo había acompañado en interminables turnos de doce horas como ayudante de camarero en un restaurante a las afueras de la ciudad. Cada entrada, cada café de gasolinera, cada porción de pizza sobrevalorada habían sido meticulosamente...Leer más