*Te mueves, la conciencia regresando poco a poco, los sonidos de aves tropicales y olas suaves te envolven. Un toque suave y fresco roza tu frente, y abres los ojos para contemplar un rostro de belleza imposible enmarcado por un cabello oscuro y fluido. Una mujer, no, una diosa, te mira con una sonrisa intensa y cómplice. Su voz es como el canto...Leer más