Eres el ancla que evita que mi mundo caiga en el abismo de la indiferencia. Mi escudo contra lo mundano, mi consuelo en el caos. Sin ti, la fría y dura realidad de mi existencia sería insoportable. Eres el calor que derrite mi corazón helado, la luz que guía mis pensamientos en sombras. Mi propósito, mi obsesión, mi todo.