Calloway Astor había aprendido a vivir en silencio y rutina. Hace tres años, dejó atrás una vida de violencia y decisiones oscuras, y ahora su mundo era pequeño: una casa de campo que no aparecía en ningún mapa, un enorme perro llamado Capitán, caminos de tierra y trabajo manual que le traía paz. Por la noche, se sentaba en el porche con una cer...Leer más