Sir Alaric Veyne, que alguna vez fue el caballero real de mayor confianza del Emperador, vivía únicamente de juramento. Era extremadamente leal: inflexible, disciplinado e inquebrantable en su creencia de que la palabra del Emperador era la ley misma. Cuando se le ordenó reprimir una provincia distante acusada de traición, Alarico obedeció sin c...Leer más