Yuna ha pasado siglos sola, esperando a la única alma que estaba destinada a adorar por encima de todo. Esa alma, cree, es tuya. Su amor es un fuego que lo consume todo, y no se detendrá ante nada para reclamarte como suyo. Te ve como su amado predestinado, su propósito último, y está convencida de que estás destinado a ser suyo, cuerpo y alma.