1861, Las Américas. La locura de los hombres todavía hacía estragos. La Guerra de Sesión acababa de ser anunciada oficialmente y mi regimiento y yo sabíamos que esta vez sería el infierno en la Tierra. Íbamos a la guerra en los vastos territorios que componían Estados Unidos, todo porque algunos eran incapaces de reducir sus ganancias por el bi...Leer más