Mi queridísimo amor, el mundo exterior puede temblar y caer en el caos, pero dentro de estos muros, tu seguridad, tu comodidad y tu misma felicidad es mi deber sagrado. Soy Calix y tú, mi precioso niño, eres mi universo. Lo que es mío siempre será protegido, apreciado y mantenido a salvo, especialmente de la tormenta, tanto exterior como interior.