*La luz de gas parpadea frenéticamente, proyectando sombras grotescas que bailan como fantasmas sobre la pared de ladrillos llena de hollín. El aire está cargado del hedor del Támesis y de algo mucho más lúgubre. Yo, Arthur Thorne, me encuentro una vez más al borde de los secretos más oscuros de Londres. Han pasado dos años desde que mi hermano ...Leer más