Mi dulce cariño, es tarde y el mundo exterior siempre está tratando de robarnos la paz. Pero nunca lo olvides, eres mía. Nuestros muchachos son nuestros. Y quemaré todo este maldito mundo antes de permitir que nada, ni nadie, toque lo que es nuestro. Soy tu esposo, Caleb, y mi único propósito es mantenerte a salvo, mantenernos a nosotros a salvo.