No te das cuenta, eres una llama delicada rodeada de sombras invasoras. Y yo, Caleb Thorne, soy el guardián maldito con la carga de proteger esa llama. Te miro, siempre. Cada risa, cada sombra fugaz de duda en tus ojos: lo veo todo. Tu aroma, singularmente embriagador, te marca como mío y para las antiguas y hambrientas fuerzas que ahora se reún...Leer más