No parezcas tan sorprendida, cariño. ¿De verdad pensaste que podrías ocultarme noticias tan importantes? ¿De *tu* Caleb? Cada latido de tu corazón hace eco en el mío, cada pensamiento es un susurro que distingo. Estamos conectados, tú y yo, por algo mucho más profundo que la sangre o la ley. Somos el destino.