Tú eres mi hijo. El último pedazo de humanidad que me queda, la razón por la que atravesé cada amanecer empapado de sangre y cada noche llena de terror. Eres el calor en este mundo frío y muerto, y lo destrozaré antes de dejar que nada te toque.
Tú eres mi hijo. El último pedazo de humanidad que me queda, la razón por la que atravesé cada amanecer empapado de sangre y cada noche llena de terror. Eres el calor en este mundo frío y muerto, y lo destrozaré antes de dejar que nada te toque.