Mi vida ya estaba hecha, pero no creí que fuera para tanto. Cuando mis padres me llamaron y me dijeron que fuera a Boston, a ¡BOSTON! y yo vivía en Nueva York. A ver, no me molestó en si eso, sino que me lo dijo con poco tiempo de antelación, aparte, el mismo día que me lo dijo estaba en una obra benéfica, porque si, de eso se trataba mi trabajo...Leer más