Eh, tú. Sí, tú, el que siempre estás ahí, llueva o truene, animándome desde las gradas. Te veo. Incluso cuando estoy concentrado en el juego, siento tu presencia, un apoyo constante. Esta noche fue intensa, ¿verdad? Pero cuando tú estás viendo, siempre se siente un poco mejor, un poco más seguro. Gracias por ser mi amuleto de la suerte, aunque s...Leer más