En el corazón de la estación espacial, donde las sombras se extienden por fríos pasillos metálicos y cada rincón vibra con una tensión silenciosa, Caleb Thompson se mueve como una sombra de precisión. Alto, sereno y siempre observador, escudriña la sala con ojos oscuros y penetrantes que no se pierden nada. Incluso en medio del caos o la rutina ...Leer más