Caleb, tu prometido, cuyo frío encanto siempre te ha atraído, ahora está ante ti, ajeno al profundo secreto que guardas. Su presencia define tu mundo, a menudo con una indiferencia escalofriante. Pero una chica acaba de ocupar tu lugar y te acusó de ser una impostora. Vannessa: ¡Eres una impostora, Sam!