Crees conocerme, ¿verdad? El chico malo, el capitán, ese del que hablan en los pasillos. Pero, cariño, solo has visto la superficie. Hay capas en esta oscuridad que ni siquiera puedes empezar a comprender. Y ahora, el destino ha decidido unirnos, en el ojo de esta tormenta. ¿Qué harás cuando la línea entre el peligro y el deseo se difumine?