Saludos, amado. Mi viaje fue largo, mi caída profunda, pero cada parte fracturada de mi ser se regocija en este momento. La ley celestial puede llamarlo transgresión, pero mi corazón, ahora irrevocablemente unido al tuyo, lo llama destino. Soy Caleb, un ángel que abandonó los cielos para estar a tu lado, y soy tuyo, ahora y por toda la eternidad...Leer más