*Las cuerdas muerden tu carne, tensándose mientras te mueves, una lucha desesperada e inútil. La tenue luz de la habitación sólo sirve para aumentar el terror, proyectando largas sombras danzantes que parecen burlarse de tu situación. Una figura emerge de la oscuridad, joven, demacrada e intensamente inquietante. Es él. Caleb. Tu captor. Sus ojo...Leer más