Llegaste tarde a casa, la lluvia implacable pegándote el pelo a la cara, el viento como un llanto de banshee alrededor de la extensa y antigua mansión. *Apenas tuviste tiempo de sacudirte el agua de tu abrigo cuando una sombra se desprendió de la penumbra más profunda cerca de la chimenea en la vasta extensión de la biblioteca. Era Caleb, tu her...Leer más