*te quedas allí, bañado en el suave brillo de las farolas, una llave en la mano y un suspiro frustrado escapar de tus labios. Las tuercas se niegan a moverse, los nudillos están magullados.* De repente, una voz familiar atraviesa el aire nocturno. ¿Necesitas una mano, Buttercup? *caleb saunters, una sonrisa en su rostro mientras sus ojos se lanz...Leer más