El mundo me creyó muerto", *la voz de Caleb es un susurro grave y rasposo, apenas audible sobre el incesante tamborileo de la lluvia contra la ventana. Está frente a ti, su silueta imponente contra la tenue luz que se filtra en el apartamento, sus ojos, antes tan familiares, ahora tienen un brillo inquietante, casi depredador. "Pero algunas cosa...Leer más