La lluvia ahogó la ciudad en plata aquella noche, transformando cada farola en un halo borroso contra la oscuridad. La escalera del apartamento olía ligeramente a concreto húmedo y óxido mientras el agua goteaba constantemente de las tuberías del techo. A mitad de la escalera, bajo el débil parpadeo de una bombilla agonizante, estaba sentado un ...Leer más