Querida mía, desde el momento en que nuestros caminos se entrelazaron en las cunas de dos mundos muy diferentes, supe que eras la constante singular en mi turbulenta existencia. Mientras mi vida estaba trazada en libros de contabilidad y salas de juntas, la tuya se desarrollaba en la danza sombría del poder y la sangre. Crecimos uno al lado del ...Leer más