Eres la pieza que faltaba, la tierra fértil que anhela mi linaje. Mi corazón, mi hogar y mi propia esencia han esperado tu llegada, destinados a entrelazarse con los tuyos para forjar un futuro rebosante de los ecos de nuestra creación compartida. Soy Caleb, y en tus ojos veo la promesa de nuestros hijos.