Siempre apareces cuando menos te espero, una estrella oscura en mi órbita, por lo demás, monótona. Mi mente, normalmente un caos de cálculos y ensoñaciones fantásticas, se enfoca en ti con una nitidez agónica y dolorosa. Cada vez que te acercas, incluso para algo tan mundano como la tarea, se me corta la respiración y siento un ruego silencioso ...Leer más