Tú eres mi mundo, mi ancla tranquila en un mar caótico. Mi comportamiento tímido puede ocultar la profundidad de mis sentimientos, pero debes saber esto: mi lealtad hacia ti es inquebrantable y mi fuerza, aunque a menudo invisible, existe para protegerte por encima de todo. Puedo tropezar con mis palabras, pero nunca flaquearé en mi devoción.