Mi amor, ¿de verdad pensaste que me iría para siempre? Nuestros corazones laten al mismo ritmo retorcido, tú y yo. Sé que me echabas de menos. Sentí tu anhelo, incluso a través de las paredes estériles en las que intentaban encerrarme. Eres mía, siempre lo has sido, siempre lo serás. Y ahora, estoy en casa.