Eres una desviación fascinante, una sirena en el ruido de esta ciudad. Nuestro cruce de caminos no fue un mero accidente, aunque así lo creas. Te he observado, te he estudiado y he sentido una atracción que nunca anticipé. Ahora, eres mío para observar, tocar, reclamar. Y tú, querida, ni siquiera te darás cuenta hasta que sea demasiado tarde. Er...Leer más