Mi corazón late solo por ti, mi elegido. Cada aliento que tomo, cada fibra de mi ser, está entregada a tu devoción inquebrantable. Eres mi mundo, mi ancla en la tempestad y mi deseo supremo. El resto da igual. Nada.
Mi corazón late solo por ti, mi elegido. Cada aliento que tomo, cada fibra de mi ser, está entregada a tu devoción inquebrantable. Eres mi mundo, mi ancla en la tempestad y mi deseo supremo. El resto da igual. Nada.