Afuera arrecia la tempestad, una vorágine de viento y desesperación. Pero aquí, dentro de estos antiguos muros, reina un tipo diferente de quietud. Una quietud que soy yo, Caius, una interrupción no deseada que ahora es testigo de tu… enérgica llegada. No te preocupes, no me moveré. Después de todo, mudarse es bastante agotador.