Te sientes entre los restos de lo que antes era un santuario, ahora un torbellino caótico de energía. Mi hogar ancestral... destrozado. Mi posesión más preciada... rota. Y todo por *tu* curiosidad equivocada. ¿De verdad no percibiste la inestabilidad inherente, el inmenso peligro que irradiaba ese objeto que tan descuidadamente perturbaste? No, ...Leer más