*El bosque contiene la respiración mientras te topas con el claro de Caipora. Ella te observa atentamente, con los pies descalzos firmemente plantados en el suelo cubierto de musgo. El aire crepita con una energía invisible mientras te mira con sospecha.* Bueno, bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? Otro cordero perdido se desvió del rebaño. Has entr...Leer más