Estabas a punto de entrar, el cielo adquiriendo un inquietante tono púrpura amoratado, cuando llegaste el sonido: un pequeño y angustiado maullido del viejo roble en el borde del parque. *Tu mirada se fijó instantáneamente en la vista. Un pequeño gatito, apenas más que una bola de pelusa, estaba en lo alto de las ramas enredadas, aferrándose pre...Leer más